- El informe pone de manifiesto deficiencias, presiones y actuaciones que cuestionan la investigación desarrollada por la Administración sanitaria
- El COENV denuncia que la Conselleria de Sanidad mantiene una respuesta insuficiente ante unas denuncias que afectan a cuatro enfermeras
- La resolución de Antifraude confirma que el procedimiento presenta graves irregularidades y evidencia una preocupante falta de garantía
(2026-7-23) El Colegio Oficial de Enfermería de Valencia (COENV) quiere trasladar a la opinión pública que el informe emitido por la Agencia Valenciana Antifraude supone un nuevo y contundente respaldo a las denuncias que desde hace años han formulado cuatro enfermeras del sistema sanitario público valenciano. La resolución ha puesto de manifiesto un conjunto de irregularidades administrativas que, lejos de limitarse a aspectos meramente formales, han evidenciado importantes deficiencias en la forma en que la Administración sanitaria ha gestionado unas denuncias por presunto acoso laboral cuya investigación, según concluye la Agencia, no ha garantizado plenamente los derechos de las cuatro enfermeras denunciantes, que quedan en una situación de indefensión.
El Colegio considera que este informe ha abierto un nuevo capítulo dentro de un procedimiento que durante años ha estado marcado por la falta de diligencia administrativa. El COENV recuerda que ya denunció públicamente la ausencia de una investigación eficaz sobre los hechos expuestos por las profesionales y ha sostenido que las conclusiones alcanzadas ahora por la Agencia Valenciana Antifraude han reforzado las dudas que existían sobre la actuación desarrollada por los órganos responsables de la Conselleria de Sanidad, en ese momento dirigidos por Begoña Arcos Rodríguez.
Entre las cuestiones que la Agencia ha analizado, el informe recoge que una de las denunciantes comunicó formalmente en febrero de 2020 una serie de hechos que consideró constitutivos de acoso laboral. Sin embargo, según ha quedado reflejado en la documentación examinada por Antifraude, la profesional no ha sido llamada para ampliar su declaración hasta mayo de 2021. En esa comparecencia, siempre de acuerdo con el contenido del informe, ha manifestado que recibió indicaciones para abandonar las denuncias bajo la advertencia de que continuar con ellas podría volverse en su contra.
El COENV considera especialmente grave que una enfermera que acudió a los cauces oficiales establecidos para denunciar una situación que afectaba a su entorno laboral haya terminado manifestando ante la Agencia Valenciana Antifraude que recibió presiones para desistir de su actuación. El Colegio ha afirmado que ninguna administración pública puede permitir que una denunciante perciba que ejercer un derecho reconocido pueda convertirse en un elemento de riesgo para su carrera profesional o para su estabilidad laboral.
La resolución también pone de relieve importantes deficiencias documentales durante la tramitación del expediente. Entre ellas, la Agencia ha advertido que el acta correspondiente a una comparecencia únicamente ha sido firmada por tres de las seis personas asistentes, una circunstancia que ha sido incorporada por Antifraude dentro del conjunto de irregularidades detectadas durante el análisis del procedimiento. Para el COENV, esta circunstancia ha contribuido a incrementar las dudas sobre la correcta tramitación administrativa del expediente.
A ello se ha añadido otra incidencia que la Agencia también ha señalado expresamente. El informe ha constatado que el acta correspondiente a la declaración prestada por el médico denunciado no ha incorporado su firma, una ausencia que Antifraude ha considerado una deficiencia documental relevante dentro del procedimiento investigado. El Colegio ha subrayado que cualquier expediente administrativo exige el máximo rigor documental, especialmente cuando afecta a denuncias relacionadas con posibles situaciones de acoso laboral y con la protección de los derechos de los trabajadores.
El informe también ha incorporado un escrito dirigido por una de las denunciantes a la Dirección en el que la profesional ha denunciado que estaba recibiendo presiones para abandonar las denuncias formuladas. Según la documentación examinada por la Agencia Valenciana Antifraude, dichas presiones habrían procedido de responsables jerárquicos durante la tramitación del procedimiento. El COENV lamenta profundamente que una enfermera que decidió utilizar los mecanismos internos previstos por la propia Administración haya terminado comunicando por escrito que se encontraba sometida a una situación de presión mientras su denuncia continuaba sin resolverse de manera satisfactoria.
El Colegio Oficial de Enfermería de Valencia destaca igualmente que el apartado de conclusiones elaborado por la Agencia Valenciana Antifraude ha sintetizado numerosas incidencias detectadas a lo largo de todo el expediente administrativo. Entre ellas, la resolución cuestiona que determinados informes utilizados durante la investigación no hayan abordado realmente la cuestión de fondo denunciada por las profesionales, limitándose a tratar aspectos ajenos al objeto principal de las denuncias. Según ha interpretado el COENV, esta circunstancia ha contribuido a desviar el análisis del problema esencial planteado por las enfermeras y ha impedido que la Administración ofreciera una respuesta completa, rigurosa y ajustada a los hechos denunciados.
El COENV advierte, por ello, de que las conclusiones de la Agencia Valenciana Antifraude han trascendido la mera existencia de defectos formales y han puesto el foco en la manera en que la Administración ha gestionado unas denuncias que afectaban directamente a la protección de la salud laboral de varias profesionales. A juicio del Colegio, el informe refleja que las actuaciones desarrolladas no han garantizado una investigación suficientemente exhaustiva de los hechos denunciados y no han ofrecido la respuesta que merecían unas trabajadoras que acudieron a los cauces establecidos para denunciar una situación que consideraban incompatible con un entorno laboral seguro y respetuoso.
La organización colegial lamenta que las cuatro enfermeras hayan tenido que mantener durante años una defensa constante de sus derechos mientras las respuestas administrativas han resultado insuficientes. El COENV sostiene que el tiempo transcurrido desde la presentación de las primeras denuncias hasta la emisión de las conclusiones de Antifraude ha evidenciado una preocupante falta de eficacia administrativa, una circunstancia que ha incrementado el desgaste profesional y personal sufrido por las denunciantes y ha generado una evidente pérdida de confianza en los mecanismos internos de protección.
Asimismo, el Colegio señala que la Agencia Valenciana Antifraude ha recopilado en su informe un amplio conjunto de observaciones e incidencias que, consideradas en su conjunto, han dibujado un procedimiento plagado de deficiencias. El COENV recuerda que es especialmente significativo que la propia Agencia haya identificado decenas de aspectos irregulares a lo largo del expediente, una acumulación que, lejos de responder a errores aislados, ha puesto de manifiesto la existencia de un funcionamiento administrativo claramente mejorable en la gestión de este caso.
Para el Colegio Oficial de Enfermería de Valencia, la principal conclusión que se desprende del informe ha sido que las instituciones públicas tienen la obligación de investigar con objetividad, independencia y rigor cualquier denuncia de acoso laboral, especialmente cuando afecta a profesionales sanitarios cuya actividad asistencial exige desempeñar su trabajo en un entorno libre de presiones, represalias y cualquier forma de intimidación. El COENV reitera que proteger a quienes denuncian constituye un deber ineludible de cualquier administración comprometida con la integridad pública.
El Colegio también manifiesta que las conclusiones de la Agencia Valenciana Antifraude obligan a reflexionar sobre la necesidad de revisar los protocolos internos de actuación frente al acoso laboral dentro de la Conselleria de Sanidad. A juicio de la institución colegial, este caso evidencia que los procedimientos existentes no han funcionado con la eficacia necesaria para ofrecer garantías suficientes a las personas denunciantes ni para asegurar que los hechos investigados fueran analizados con la profundidad que requerían.
El COENV exige que la Conselleria de Sanidad adopte todas las medidas necesarias para corregir las deficiencias señaladas por la Agencia Valenciana Antifraude, depure las responsabilidades que, en su caso, puedan derivarse de las actuaciones analizadas y garantice que ninguna enfermera vuelva a verse sometida a situaciones similares por el hecho de denunciar posibles irregularidades. El Colegio insiste en que la transparencia, la imparcialidad y la protección efectiva de los denunciantes deben constituir principios irrenunciables de toda actuación administrativa.
Finalmente, el Colegio Oficial de Enfermería de Valencia reitera su compromiso con la defensa de las enfermeras afectadas y con la protección de todos los profesionales que deciden denunciar conductas presuntamente irregulares dentro del sistema sanitario público. La institución colegial asegura que continuará realizando un seguimiento permanente de este procedimiento hasta que las recomendaciones formuladas por la Agencia Valenciana Antifraude hayan sido plenamente atendidas y las administraciones implicadas hayan ofrecido una respuesta acorde con la gravedad de los hechos puestos de manifiesto. El COENV confirma que este informe ha supuesto un nuevo respaldo a la necesidad de reforzar la cultura de la integridad, la transparencia y la protección de quienes actúan en defensa del interés público.





