FASCITIS PLANTAR

Autores

Bernal Valls, E.*
Company José, C.**
Bernal Valls, R.***
Renovell Blasco, A.****

* Diplomada Enfermería.
** Fisioterapeuta H. Dr. Peset.
*** Fisioterapeuta C. S. Fuente S. Luis.
**** Fisioterapeuta.

Resumen


En este trabajo se analizan las características propias de la Fascitis plantar, así como también sus causas, pautas de prevención y su tratamiento fisioterápico con sus diversas técnicas que dan unos buenos resultados realizados siempre antes de llegar a su última fase que es el tratamiento quirúrgico.

PALABRAS CLAVE: Fascias. Masaje de descarga y transverso. Vendaje funcional. Electroterapia. Tape.

INTRODUCCIÓN

La fascia plantar es la envoltura que cubre los músculos cortos de la bóveda del pie, se origina en el tubérculo medial del calcáneo y se inserta en la cabeza de los metatarsianos, es decir, desde los dedos hasta el calcáneo (hueso del talón).

Al caminar, en la fase de apoyo, se observa como el calcáneo recibe todo el peso del cuerpo; en la fase de apoyo unilateral el peso se reparte en un 60% para el calcáneo y el resto para el antepié; al final del paso el retropié se eleva gracias a la acción de los músculos (sistema aquíleo – calcáneo – plantar). La fascia plantar, tiene como principal función, junto con los ligamentos plantares, la de mantener el arco longitudinal del pie en la marcha o cualquier otra actividad protegiendo las estructuras osteomusculares, nerviosas y vasculares que están por debajo de ella.

En ocasiones bien por excesiva solicitación del músculo o por daño directo sobre los huesos o ligamentos de la planta del pie se puede originar una inflamación, a la que llamaremos «fascitis plantar».

 

FIGURA 1
Vista del arco interno del pie

CLÍNICA

Cuando se lesiona la fascia se hace sensible a la palpación toda la bóveda plantar, pero conforme aumenta la tensión por excesivo y/o incorrecto trabajo el dolor se fija cerca del talón, haciéndose muy sensible a la presión la zona delantera del hueso calcáneo, justamente donde se inserta el haz fibroso de la fascia.

El talón duele al andar, al correr y al ponerse de pie después de un rato sentados. También duele cuando se extiende la planta del pie tirando de los dedos hacia nosotros. Y después de una prueba o entrenamiento fuerte, al enfriarnos.

A la palpación además del evidente dolor, se aprecia una fascia tensa y endurecida.

Radiológicamente puede apreciarse la formación de un espolón óseo en el calcáneo, el cual no es probablemente la causa del dolor sino una mera indicación de que existe una reiterada tracción sobre el mismo.

PREVENCIÓN

Se puede correr con fascitis plantar, pero hemos de bajar la intensidad del entrenamiento, evitando hacer éste en asfalto, observando el desgaste de las zapatillas (cambiándolas si procede), buscando terrenos más blandos y utilizando vendajes para correr (o alguna buena talonera que amortigüe bien) junto con hielo después.

La mejor prevención es incluir en nuestro programa de estiramientos después del entrenamiento el de la planta del pie, tirando de los dedos y antepie hacia nosotros durante veinte segundos. Igualmente es preciso usar varios pares de zapatillas y cambiarlas con asiduidad. Y si se conocen problemas de pisada utilizaremos las plantillas correctoras oportunas.

CAUSAS

La inflamación de esta fascia se produce como consecuencia de la constante tensión a la que está sometida durante la deambulación o la carrera, asociada a factores predisponentes como son:

a) El acortamiento del tendón de Aquiles, que ejercerá una tracción excesiva del calcáneo provocando el estiramiento de la fascia.

b) El pie cavo con aponeurosis plantar corta e inflexible, que interfiere con la capacidad para absorber el choque.

c) La posición en valgo del retropié, que causará la elongación forzada de la fascia. Mala pisada por defecto estático (pie pronado).

FIGURA 2

OTRAS CAUSAS SON

- Por un cambio de zapatillas o calzado de calle o por alguna modificación de la pisada o forma de mover el pie.

- Cuando iniciamos un tipo de entrenamiento al que no estamos acostumbrados (series, cuestas, cte.).

- Terreno de entrenamiento muy duro

- Al terminar el verano, tras utilizar mucho tiempo chanclas o haber andado descalzo por la piscina o playa, suele doler la fascia plantar, especialmente si hemos realizado deportes o actividades de salto o carrera descalzos.

Las molestias son casi siempre pasajeras y poco a poco desaparecen, pero si persistieran debemos buscar una solución rápida, pues suelen cronificarse si no eliminamos la causa

Cuando la lesión se torna crónica cualquier roce de la zapatilla o del calzado, incluso andando deprisa, despierta el dolor. Pero puede atenuarse una vez se ha calentado la zona, para volver a incidir a modo de «punzada» muy localizada cuando se enfría nuevamente el talón.

MATERIAL Y MÉTODOS

El tratamiento fisioterápico antiálgico comprende la aplicación directa de hielo, el uso de los ultrasonidos y la descarga durante la deambulación mediante plantillas hechas a medida o taloneras viscoelásticas.

En algunos pacientes, y fundamentalmente durante la carrera, es eficaz la utilización del vendaje funcional por su acción de amortiguar el impacto y limitar la pronación.

- En cuanto al tratamiento, deberíamos rechazar como primera opción la infiltración (sobre todo si se incluyen corticoides en el cóctel), antes intentaremos con:

* Masaje de descarga de los músculos cortos del pie y de toda la planta del pie, con amasamientos nudillares y fricciones cortas longitudinales.

* Masaje transverso profundo en la inserción del calcáneo, según la técnica de Cyriax, no menos de quince minutos al día.

* Electroterapia antiinflamatoria con corrientes diadinámicas,

En fase aguda con DF, en fase subaguda combinando los CP con LP. Polo negativo en zona dolorosa.

Pero sobre todo con ultrasonidos de aplicación pulsátil.

A nivel de inserción iniciamos con sesiones de US pulsantes de 0.2 – 0.3 W/cm2, 3 – 6 min. diarios; elevando la dosis hasta a 1 W/cm2 durante 5 – 8 min. a días alternos.

* Estiramientos de los músculos cortos del pie y largos de la pierna (músculo pedio, músculos tibiales y triceps sural).

*Aplicación generosa de hielo después de correr y al acabar el día.

* Talonera de descarga, y aún más eficaz el arco ortopédico de descarga, para andar durante el resto del día (pues el vendaje funcional se debe aplicar únicamente para correr). En la actualidad se utilizan plantillas de descarga que elevan el talón unos 6 mm y almohadillan bien el arco del pie.

* Mención a parte merece el Vendaje funcional específico de fascitis plantar con esparadrapo tipo «tape», para evitar la inflamación por repetidos impactos, por su efectividad y sencillez.

Planteamos tres técnicas:

a.- Vendaje para el arco longitudinal.

b.- Vendaje del arco longitudinal con soporte de la cara anterior del pie.

c.- Técnica de Lowdye.

Técnica a.

Se aplican tiras de tape (esparadrapo) de 2,5 cm de ancho en forma de 8 en el arco longitudinal. El paciente se coloca con el tobillo en posición neutra.

Lo primero que hacemos es colocamos una tira de anclaje a la altura de los metatarsianos, asegurándonos de no impedir el movimiento de los dedos. (fig. a)

Las siguientes tiras empiezan y terminan sobre las cabezas de los metas; la primera de estas tiras la colocamos a nivel de la cabeza del tercer meta descendemos pasando por el centro del arco longitudinal del pie, rodeamos el talón y ascendemos pasando de nuevo por el centro del arco hasta llegar a la tira de anclaje. Repetimos la operación para cada uno de los metas.

Por último realizamos unos refuerzos con tiras perpendiculares a las anteriores.

Técnica b.

La posición de partida del paciente es con el tobillo en posición neutra y pie relazado. Utilizamos tepa de 2,5 cm de anchura.

Colocamos una tira de anclaje alrededor de los metatarsianos, sin impedir el movimiento de los dedos. La tira siguiente empieza en el borde del pie en la base del primer dedo. Descendemos rodeando el talón por el borde lateral y luego ascendemos pasando por el centro del arco hasta llegar al punto de partida.

La siguiente tira es igual que la anterior pero empezando en la base del 5 dedo.

Cada montaje de tira se cierra colocando esparadrapo alrededor de la articulación metartarsiana y se colocan normalmente tres por cada lado solapando cada una de ellas con la anterior. (fig. b).

 

FIGURA b



Técnica de Lowdye

Utilizaremos tape de 2,5 cm de 5 cm y molesquín o cualquier material de almohadillado.

Se cortan tiras de 7,5 cm de molesquín con la forma de la planta del pie. Debe cubrir la cabeza de los metatarsianos y el calcáneo. El paciente debe estar sentado con el pie en posición neutra y el dedo gordo y la parte interna del pie en flexión plantar.

Se coloca el acolchado en la planta del pie. Colocamos nuestro pulgar debajo de las cabezas de los metas 2 y 5, empujando ligeramente hacia arriba, con la punta del segundo y tercer dedo empujando hacia abajo sobre la primera cabeza metartarsiana. Con el pie en esta posición, colocamos dos o tres tiras de tape de 2,5 cm lateralmente, empezando en la del quinto meta y terminando en la cabeza del primer metarsiano. Se colocan tres tiras solapadas unas con otras. Las tiras han de pasar por debajo de los maleolos.

Se asegura el acolchado y las tiras laterales con tape rodeando la parte anterior del pie con cuatro o cinco tiras de 5 cm. Estas tiras nunca rodean el pie de una sola pieza; es decir, rodeamos el pie utilizando dos trozos de tape superpuestos. (fig. c)

FIGURA c

 

EL ESPOLÓN CALCÁNEO

Aun cuando Danowski asegura que del 80 al 90% de las espinas calcáneas son indoloras, no hay que olvidar que es una dolencia bastante frecuente entre la población en general y que a nivel deportivo puede resultar bastante “incapacitante”.

Es la peor complicación de una fascitis plantar.

En corredores, la tensión continua de la fascia plantar sobre su inserción tendinosa en el talón (calcáneo) o en ocasiones un fuerte golpe en dicho hueso del pie pueden originar calcificación tendinosa (osteofitosis) y ello ocasionar, producto de las repetidas inflamaciones o fascitis (mioaponeurositis), un sobrecrecimiento óseo anterior o lateralizado al que llamamos espolón calcáneo.

Si el espolón está lateralizado (o no totalmente centrado) la solución no será una talonera de descarga estándar, pues los fabricantes, tienden a poner el agujero, para un hipotético descanso del saliente óseo, en situación central, con lo que el espolón sigue rozando e irritando. Es más adecuado un vendaje funcional similar al de la fascitis pero almohadillando alrededor del saliente con piezas de «foam». Es como una talonera a medida.

CONCLUSIONES

A lo dicho anteriormente, sólo nos resta añadir que nosotros como profesionales en el ejercicio de nuestra actividad laboral, recomendamos seguir todo el protocolo de tratamiento de la fascia plantar, al menos durante seis meses antes de llegar a la cirugía.

La técnica quirúrgica más empleada consiste en un «limado» del hueso, que volverá a crecer con el tiempo.

BIBLIOGRAFÍA

Medicina deportiva. Fisioterapia y entrenamiento atlético.
Daniel D. Arnheim. 2.ª Edición. Editorial Mosby/Doyma libros.
Electroterapia y electrodiagnóstico.
Juan Rioja Toro. Universidad de Valladolid.
Los vendajes funcionales. Aplicación en traumatología del deporte y en la reeducación.
Colección de reeducación y rehabilitación.
Henri Neiger. Editorial Masson S. A.
Síndromes dolorosos. Incapacidad y dolor de tejidos blandos.
Rene Cailliet. Editorial Manual moderno S. A.