ESTUDIO DE PREVALENCIA DEL MIOMA UTERINO EN UNA SALA DE GINECOLOGÍA

Autoras

Muñoz Vela, V.*
Pérez García, M.ª D.*

* D.U.E.

Resumen

Se pretende conocer la incidencia de casos de mioma en una sala de ginecología durante un período de estudio de un mes.
El trabajo comienza introduciendo el tipo de patología; después se comenta el método de trabajo utilizado, y por último se analizan los datos obtenidos y se establecen algunas conclusiones.

Este estudio se realizó en la unidad de ginecología (4.ª planta) del pabellón Materno-Infantil del hospital la Fe de Valencia, durante el período comprendido entre el 21 de abril y el 21 de mayo de 1997.

Elegimos esta patología por ser una de las neoplasias más frecuentes en la mujer, la indicación más frecuente de histerectomía, y suponer el 2,4% de las causas de esterilidad femenina.

PALABRAS CLAVE: Mioma uterino. Ginecología. Cuidados de Enfermería.

1. INTRODUCCIÓN

El objetivo de este estudio epidemiológico es establecer la prevalencia de casos de mioma en una sala de cirugía ginecológica durante un mes.

Elegimos esta patología porque, segun hemos podido constatar, es la que presenta mayor incidencia entre la cirugía ginecológica.

Los miomas son causa del 10-18% de los abortos y del 3% de los casos de esterilidad.

Afortunadamente se trata de una patología benigna, pero cuando la paciente acude a consultas y se le informa que tiene un mioma, lo asocia erróneamente con cáncer y se derrumba anímicamente. Por ésto, desde el campo de la Enfermería, se ha de tranquilizar e informar correctamente a la paciente de que estos tumores son benignos, que su crecimiento no es infiltrativo y que sus principales inconvenientes (y no por ello menos importantes), son que comprimen los órganos vecinos y pueden ser causa de anemia.

Precisamente, para evitar que su crecimiento llegue a ser excesivo, se ha de potenciar la detección precoz de estos tumores entre todas las mujeres.

Realmente, no es que haya aumentado la incidencia de miomas en los últimos años, lo que ocurre es que se diagnostican con mayor frecuencia; debido a los exámenes que se realizan y a que se dispone de mejores medios, como son la laparoscopia, la ecografía y la histeroscopia. Por último, nos gustaría destacar la importancia de que se de una buena información por parte del personal sanitario a todas las pacientes, sobre la no malignidad del mioma y sobre las ventajas de facilitar su detección precoz.

2. DESCRIPCIÓN ANATÓMICA

El mioma uterino es el tumor sólido más frecuente en la mujer. Es una proliferación benigna de fibra muscular lisa y tejido conectivo que se desarrolla a partir de la musculatura lisa uterina.

Los miomas pueden ser únicos o múltiples, y medir desde milímetros a tamaños superiores a 20 cm.

Según su localización distinguimos entre:

• INTRAMURAL: mioma inmerso en el espesor del tejido muscular de la pared uterina.
• SUBMUCOSO: mioma situado debajo del endometrio, que progresa hacia la cavidad.
• SUBSEROSO: mioma situado bajo la capa serosa.

3. ETIOLOGÍA

Actualmente, la etiología se desconoce, pero se han identificado los siguientes factores de riesgo como los más importantes:

- Herencia.
- Mujeres nuligestas.
- Obesidad.

4. CLÍNICA

Aunque la mayoría de los casos sean asintomáticos, pueden presentar los siguientes síntomas:

• METRORRAGIA: Hemorragia uterina anormal, fundamentalmente hipermenorrea, coincidiendo habitualmente con el ciclo. Es el primer trastorno que experimenta la enferma, en particular cuando el mioma es submucoso e intramural.
• LEUCORREA: Sobre todo en miomas submucosos, debido a la irritación del endometrio.
• COMPRENSIÓN DE ÓRGANOS VECINOS: que da lugar a una sensación de peso, incontinencia urinaria (de urgencia o de esfuerzo) y estreñimiento.
• DOLOR CRÓNICO: Lumbar, sacro irradiado a la zona perianal, en la porción inferior del abdomen o en uno a ambos muslos. Se agrava cuando la paciente está de pie y en los períodos menstruales. En casos de necrosis del mioma por torsión del pedículo, el dolor puede ser agudo.
• ABULTAMIENTO. 

5. DIAGNÓSTICO

Como los síntomas no tienen carácter distintivo, el diagnóstico se apoya en el examen físico (tacto bimanual), y datos de la ecografía, radiología simple (Figura 1), e histerografía. 

6. TRATAMIENTO

Opciones de tratamiento:

6.1. Médico

Análogos de la Gn-Rh.
a) Indicado en cualquier localización en la que disminuir el tamaño del mioma facilite su extirpación.
b) Para producir amenorrea y dar tiempo a reponer hematíes sin necesidad de transfusión o para programar una autotransfusión.

6.2. Quirúrgico

Resección endoscópica, miomectomía o histerectomía. Se emplea una de estas técnicas dependiendo de la edad de la paciente, su deseo de descendencia, tipo de mioma, su número, tamaño y localización:
a) La resección endoscópica está indicada en miomas submucosos.
b) La miomectomía en determinados casos de pacientes estériles-infértiles debido al mioma y en aquellos casos en que el profesional así lo estime oportuno. La miomectomía no descarta que ese útero pueda producir más miomas.
c) La histerectomía es el tratamiento definitivo.

7. MATERIAL Y MÉTODO

7.1. Protocolo del estudio

Para obtener la información necesaria, se confeccionan unas fichas para registrar los datos. Se le asigna un número a cada paciente y se le realiza un breve cuestionario; además, basándonos en la historia clínica anotamos los siguientes datos: edad, soprepeso, tipo y número de miomas e intervención quirúrgica (sólo se considera el tratamiento quirúrgico por haber seleccionado la muestra dentro del medio hospitalario).

Ejemplo de ficha:

– N.º de paciente: 24.
– Edad: 48.
– Sobrepeso: sí.
– Tipo y número de miomas: 2 subserosos + 1 intramural.
– Intervención: histerectomía abdominal.

Cuestionario:

– Antecedentes personales:
– N.º de embarazos:.........................
– N.º de abortos:.........................
– Antecedentes familiares:
¿Tiene antecedentes familiares de...
...procesos cardiovasculares? Si.......... No......... .
...procesos respiratorios? Si.......... No..........
...procesos renales? Si.......... No..........
...procesos digestivos? Si.......... No..........
...procesos genito-urinarios? Si.......... No..........
...procesos endocrinos? Si.......... No..........
...procesos infecciosos? Si.......... No..........
...procesos tumorales? Si.......... No..........

7.2. Descripción de la muestra

Se estudió una muestra de 45 pacientes diagnosticadas de mioma en un medio hospitalario.

La población escogida pertenece a la Unidad de Ginecología (4.ª planta) del pabellón Materno-Infantil del hospital La Fe.

El período escogido para el estudio fue el comprendido entre el 21 de abril y el 21 de mayo de 1997.

Al ingresar la paciente diagnosticada de mioma con vistas a la intervención, se le confeccionaba una ficha y se le realizaba el cuestionario.

7.3. Parámetros valorados

a) DATOS DEMOGRÁFICOS: Edad.

Se distribuye a las pacientes según los siguientes grupos de edad:

– Entre 25 y 30 años.
– Entre 30 y 35 años.
– Entre 35 y 40 años.
– Entre 40 y 45 años.
– Entre 45 y 50 años.
– Entre 50 y 55 años.
– Entre 55 y 60 años.
– Mayores de 60 años.

b) ANTECEDENTES:

• Personales:

– N.º de gestaciones y abortos.
– Sobrepeso.

• Familiares:

– Patología de padres y hermanos.

c) DATOS REFERIDOS A LA PATOLOGÍA:

• Tipo de Mioma:

– Intramural.
– Submucoso.
– Subseroso.
– Útero miomatoso.

Aclaración: muy a menudo se recoge en la historia clínica el término “útero miomatoso”, haciendo referencia al conjunto de varios tipos de mioma. Como cada caso es distinto, suponía un problema clasificarlos, así que se optó por establecerlos como una cuarta categoría. El uso de este término médico en las historias clínicas supuso un inconveniente para la recogida de datos, puesto que distorsionó los resultados.

• Tratamiento quirúrgico:

– Resección endoscópica.
– Miomectomía.
– Histerectomía. 

8. RESULTADOS

Siguiendo los parámetros comentados anteriormente, los resultados obtenidos fueron los siguientes:

En la figura 2 se recoge el tamaño de la muestra.

Durante el tiempo que se realizó el estudio, 207 pacientes ingresaron en la sala, de las cuales 61 (29,7%) padecían alguna forma de tumor (pólipos, quistes de ovario, miomas, carcinomas,...), lo que supone más de la cuarta parte de la patología ginecológica de la sala durante el período del estudio.

De las 61 pacientes, 45 eran casos de mioma, lo que supone un importante porcentaje del 73,7%.

También cabe destacar el porcentaje de 21,7% de miomas respecto a toda la patología ginecológica de la sala.
El mayor número de pacientes (figura 3), se encuentra entre los 40 y los 55 años, destacando el intervalo [40-45], con un porcentaje del 71%.

Según afirman las teorías de profesionales sanitarios con los que hemos consultado, las mujeres nuligestas tienen mayores probabilidades de padecer esta patología.

En la muestra escogida a estudio (según se ve en la figura 4), de las 45 pacientes, 18 no habían tenido hijos, con lo que no se desmiente la hipótesis.

Se ha obtenido un valor del 34,5% de nuligestas frente a los otros grupos. Este porcentaje no es nada despreciable si tenemos en cuenta que la mayoría de las mujeres que actualmente se encuentran en los intervalos de edad de mayor riesgo han tenido al menos un embarazo a término.

Quizá este resultado habría tenido más valor de haberse contado con un grupo de control.

En esta muestra en particular, los abortos se dan en mujeres que han tenido embarazos a término.

Respecto a la influencia del sobrepeso en la aparición de miomas (figura 5), las mujeres obesas tienen ligeramente mayor riesgo al aumentar sus niveles de estrona por el exceso de peso. Esto se debe a la conversión de androstendiona a estrona en la grasa corporal, lo que expone al útero al estrógeno sin oposición.

La influencia de este factor de riesgo en la aparición de miomas podría constatarse haciendo estudios con grupos de control.

En la figura 6 destacan sobre los demás los procesos tumorales, con lo que podemos asegurar la influencia del factor hereditario con un valor del 47,2%.

Según han confirmado expertos en la materia, el mioma subseroso es, cuando se da aisladamente, el de mayor frecuencia. Ésto se confirma en la gráfica (figura 7), aunque aparentemente presenta un mayor número de casos el úteromiomatoso.

Se debe a que cuando hay más de un mioma, lo cual ocurre en un 59% de los casos estudiados, se refleja en la historia clínica como “úteromiomatoso”.

El tratamiento mayoritario es la histerectomía (75,5%); es el tratamiento quirúrgico más radical, que se aplica dependiendo de la edad, el número de miomas, su tamaño y el deseo de la paciente de tener o no descendencia (figura 8).

9. CONCLUSIONES

Desde el campo de la Enfermería debemos fomentar los controles ginecológicos anuales en todas las mujeres a partir de los 18 años.

Ésto permitiría el diagnóstico precoz de miomas y otras patologías. Nuestra labor es también informar sobre los factores de riesgo para que sean tenidos en cuenta, y en particular en aquellas pacientes con índices de sobrepeso para intentar en lo posible evitarlo.

Se debe explicar a la paciente diagnosticada de mioma que el tumor es benigno para de este modo reducir su ansiedad.

Enfermería es uno de los principales puntos de apoyo emocional para la paciente, por ello no debemos olvidar el tratamiento psicológico, además del médico, y aclarar todas sus dudas respecto a este último. Entre ellas destacamos las siguientes:

– Administración y efectos secundarios de los análogos de la GnRh en el tratamiento ambulatorio.
– Creencias erróneas sobre la pérdida de la feminidad y relaciones sexuales después de una histerectomía.
– Temor ante los posibles desarreglos hormonales.
– Sentimiento de impotencia ante la posibilidad de no poder tener hijos.

Para terminar, todos los profesionales sanitarios tenemos la obligación (además de cuidar y curar), de educar, ya que muchos pacientes tienen serias lagunas respecto a su propio cuerpo. 

10. AGRADECIMIENTOS

Este estudio ha sido posible gracias a la colaboración desinteresada de los siguientes profesionales:

– Dr. Ferreres (jefe clínico de ginecología, Dr. Oltra, Dr. Serna y Dr. Taverner (adjuntos).
– Rosario Lloret (supervisora de la 4.ª planta del pabellón Maternal del hospital La Fe), Amparo Árguedas, Araceli Aroca, Pilar Carbonell, Teresa Gómez, María Lluch, Carmen Martín, Carmen Martínez, Rosa Monferrer y Mercedes Pérez (ATS).
– Jesús García García (supervisor de la planta 6.ª-3.ª del pabellón Central del hospital La Fe).
– M.ª Carmen Barea Vicente (administrativa de biblioteca).

BIBLIOGRAFÍA

1. Crosen y Crosen: Enfermedades de la mujer. Tomo II. Ed. Hispano-Americana, págs. 545-579.
2. Escudero Fernández, M.: Obstetricia y ginecología 1993. Ed. Saned, págs. 5-13.
3. Novak, Edmund R.: Ginecología y obstetricia. Ed. Alhambra, págs. 234-247.

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