EFECTOS DEL PLOMO EN SALUD LABORAL

Autores

López Sánchez, P.*

Esturi Coquillat, V.*

 

* Diplomados en Enfermería. Departamento de Salud Laboral, del Gabinete de Seguridad e Higiene. Burjassot.

Resumen

Revisión del plomo inorgánico en relación con la exposición laboral y las posibilidades de control biológico.

PALABRAS CLAVE: Plumbemia. Exposición. Control biológico.

INTRODUCCIÓN

El plomo es uno de los metales más abundantes en la naturaleza, se obtiene principalmente a partir de la galena (sulfuro de plomo). De color azul-grisaceo, funde a 327 grados centígrados y cuando se calienta por encima de los 550-560 grados centígrados, emite vapores muy tóxicos que, en contacto con el aire, se transforma en óxido de plomo. Su punto de ebullición se sitúa a 1.525 grados centígrados.

Los principales compuestos de plomo utilizados en la industria son óxidos (minio, litargirio, masicot), carbonatos (cerusa), sulfuros, cloruro, cromátos, (amarillo de cromo), arseniato y acetato. Los compuestos orgánicos más empleados son el naftenato, estearato, plomo Tetraetilo y plomo Tetrametilo.
El saturnismo es la intoxicación producida por exceso de plomo en el organismo.

FUENTES DE RIESGO

Las condiciones de dureza y maleabilidad del plomo han determinado un aumento progresivo en su utilización industrial.

Las fuentes tradicionales de riesgo son: minería, fundición, metalizado de plomo, temple de acero, en baño de plomo, acumuladores, industria del automóvil, y astilleros, soldadura autógena del plomo y soldadura de estaño, industria química, fabricación de municiones, pinturas, esmaltes, tintes, lacas, barnices, cerámica, aceites pesados, insecticidas.

Otros riesgos de más reciente aparición son los derivados de la protección contra las radiaciones ionizantes, mediante el plomo, el mantenimiento de túneles, en carreteras, en autopistas y el uso de estearatos del plomo, en la industria plástica para conferir mayor dureza y elasticidad.

VÍAS DE PENETRACIÓN

La vía pulmonar es la más significativa, en el ambiente de trabajo la principal vía de absorción es el aparato respiratorio.

La penetración del plomo en el organismo depende de varios factores:

• Del tamaño de las partículas: su movilidad es inversamente proporcional al tamaño.
• De la concentración de plomo en la atmósfera, su nivel de 150 mg./m3, implica una absorción respiratoria diaria de alrededor de 1’2 mg. Para un trabajador que efectúe un trabajo medianamente penoso e inspire 8 m3 de aire en 8 horas.
• Del débito pulmonar del trabajador, más importante durante el esfuerzo.

Los efectos adversos que produce son, principalmente la alteración en la sistesis del hemo, asociado con el aumento en la concentración del plomo en los tejidos.

El plomo puede inhibir, algunas actividades enzimáticas en la biosíntesis del hemo.

Para controlar el plomo se evalúa el grado de exposición:

• El contenido corporal.
• El efecto tóxico.

El plomo en sangre se utiliza como medida de la dosis interna, y la Protoporfirina eritrocitaria (zpp), como indicador de efecto.

Los niveles individuales de plomo en sangre en los trabajadores no deben exceder en 60 ug/100 ml, y en las mujeres en edad de procrear no deben ser superiores a 40 ug/100 ml, debido al efecto adverso potencial del plomo sobre el feto.

ABREVIATURAS MÁS UTILIZADAS

• ALAD: Actividad eritrocitaria de la dehidratasa del ácido aminolevulínico.
• ALAU: ácido aminolevulinico en orina.
• CPU: coproporfirina urinaria.
• PE: protoporfirina eritrocitaria.
• PbA: concentración de plomo en orina.
• PbU: plomo en orina.
• PPZ: protoporfirina cinc eritrocitaria.

Después de cesar la exposición el plomo en sangre puede alcanzar los valores normales, mientras persiste el contenido corporal de plomo.

CONCENTRACIÓN EN SANGRE

El nivel de plomo en sangre está en función de la cantidad de plomo absorbida del ambiente, menos el plomo depositado en la corteza ósea y tejidos blandos y el plomo excretado en la orina y heces. El plomo en sangre es aproximadamente el 2% del contenido total del plomo.

En la práctica el plomo en sangre es la medida más fiable para evaluar el grado de exposición.

Después de cesar la exposición, el plomo puede alcanzar los valores normales, mientras persiste el contenido corporal del plomo, esto se ha demostrado por la excreción urinaria del plomo después de una terapia de quelación. También los estudios han demostrado que los niveles de plomo alcanzan un techo aún cuando el contenido corporal de plomo aumenta continuamente durante la exposición.

Con el aumento de la plumbemia se observa un acortamiento de la vida media de los hematies y un bloqueo progresivo, funcional y reversible del mecanismo renal de depuración.

En exposición al plomo a niveles anormalmente elevados aparece un cuadro de:

– Alteraciones sanguíneas acentuadas (anemia).
– Lesiones renales (uremia).
– Trastornos digestivos (cólico del plomo).
– Lesiones neurológicas centrales o periféricas (parálisis).

Cuando la exposición cesa, el plomo acumulado se va eliminando progresivamente por la orina, las heces, el sudor, el pelo y la saliva.

La velocidad de intoxicación de un individuo depende no solo de la gravedad del riesgo, sino también de factores diversos como son la actitud del individuo frente al riesgo (higiene personal), la naturaleza y la duración de la exposición y la resistencia personal, ligada a edad, sexo, estado de los diferentes órganos (riñones, hígado, pulmones, etc.).

Dependiendo del grado de intoxicación el tratamiento seguirá pautas distintas.

Cuando se trate de impregnación moderada, sin sintomatología clínica alguna, bastará con apartar al trabajador de su puesto habitual.

Cuando la impregnación sea elevada o con trastornos clínicos se utilizará (edta-Calcio).

CONCLUSIONES

Un seguimiento de controles periódicos a trabajadores expuestos, es la base de la prevención en la industria.

BIBLIOGRAFÍA

 

Alesio, L.; Foà, A.: Plomo. Control biológico humano de una serie de compuestos químicos industriales. Generalitat Valenciana. Conselleria de Sanidad y Consumo.

Desoille, H.; Martí Mercadal, J. A.; Scherrer, J.; Truhant, R.: Medicina del Trabajo. 1986. Masson, S.A.

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